viernes, 30 de marzo de 2012

Casa de Puertas Abiertas

Luego de muchos arreglos edilicios a nuestra Casa, realizamos la actividad "Casa de Puertas Abiertas" donde inauguramos un nuevo espacio y presentamos los proyectos para este año. Este nuevo espacio servirá para aumentar la cantidad de actividades.

Participaron representantes de varias instituciones comunitarias, así como también miembros y amigos de la Casa.




domingo, 9 de octubre de 2011

Iom Kipur 2011

Como venimos haciendo los últimos años, realizamos el Panel de Iom Kipur Humanista y Secular.

En esta oportunidad lo hicimos junto al Mensuario Identidad, la corriente Judeo-Humanista, Habonim Dror, el Departamento de Actividades para la Diáspora y Hashomer Hatzair.

Los oradores invitados fueron el sociólogo Bernardo Sorj (desde Brasil) y el filósofo argentino Dario Sztajnszrajber.

Participaron más de 300 personas, incluyendo una gran cantidad de dirigentes comunitarios.

Para muchos Judíos Humanistas este panel se convirtió en su forma de vivir Iom Kipur cada año.




lunes, 3 de octubre de 2011

Rosh Hashana 2011

Ayer domingo volvimos a compartir un asado de Rosh Hashana con toda la familia shómrica y de la Casa.

Pudimos escuchar al Taller de Coro, a la la murga La Treif y deleitarnos con postres Sefaradim hechos por javerim de la Casa.

También pudimos ver el museo de Hashomer Hatzair Uruguay que conmemora sus primeros 65 años.

Como todos los años, es más y más la gente que se suma a compartir con nosotros este lindo festejo para recibir el nuevo año.



jueves, 18 de agosto de 2011

Comunicado de Hashomer Hatzair Uruguay sobre el movimiento de indignados de Israel

Hashomer Hatzair en Uruguay no se mantiene ajeno a las  manifestaciones que se están realizando  en Tel Aviv, Jerusalem y otras ciudades de Israel, que han convocado a más de 300.000 personas  bajo el lema “el Pueblo exige Justicia Social”.  Israel está viviendo un momento histórico, el pueblo se encuentra solicitando a gritos un cambio para obtener mayor justicia social.  Frente a esta demostración de civismo, Hashomer Hatzair Uruguay quiere resaltar los siguientes puntos:

·          Es una excelente oportunidad para que Israel se convierta en un país más justo, más solidario, más idealista, como aquel que soñaron los Jalutzim (pioneros) que lo crearon.

 ·         Es una clara crítica a la política económica del gobierno de Netanyahu así como también de gobiernos anteriores. Ésta debe tomar un gran giro, para así poder reducir las grandes brechas e injusticias sociales que existen hoy en Israel.

·         Es una gran muestra de civilidad y educación el manifestarse de una manera pacífica como se lo ha hecho, sin que haya arrestos, destrozos, enfrentamientos con la policía u otros actos de violencia.

·         No es una lucha de cierto sector, se manifiestan votantes de todos los partidos políticos, laicos y religiosos, todo el pueblo junto salió a las calles, siendo una muestra de que cuando el pueblo quiere y se moviliza se pueden lograr cosas muy importantes.

·         El rol de Hashomer Hatzair fue fundamental para que estas manifestaciones se realicen, creyendo que el Israel y el Mundo de hoy no son como queremos, y que debemos hacer todo lo que podamos para cambiarlos. Bajo esas ideas se educaron muchos de los jóvenes que hoy se están manifestando y son las ideas que nuestra tnuá propone en todo el Mundo.

Por todas estas razones felicitamos a los Javerim de Hashomer Hatzair en Israel y de otras Tnuot, y a los otros jóvenes y adultos, que salieron a las calles a mostrar lo que piensan y a no quedarse sentados.
Carpa de protesta de Shomrim israelíes

Apoyando a la distancia, esperamos que la lucha se mantenga, que el gobierno escuche, y se logre concientizar a toda la sociedad israelí.

Jazak Ve’ematz!

Hashomer Hatzair Uruguay

martes, 17 de mayo de 2011

Comunicado: NO a la baja de la edad de impùtabilidad


Los abajo firmantes vemos con preocupación la propuesta de bajar la edad de imputabilidad y el manejo irresponsable de la información que se está realizando al respecto.

Consideramos que es necesario tomar medidas respecto a la violencia y la inseguridad, pero sostenemos que colocar a los niños, niñas y adolescentes como la principal causa de la inseguridad  y proponer la baja de la imputabilidad como solución a problemas sociales mucho más profundos y complejos, implica una lectura errónea en tanto no toma en cuenta todos los elementos que componen la realidad de esta problemática. Es inadecuada desde el punto de vista jurídico y fundamentalmente, desde el punto de vista ético.

Los datos indican que los actos delictivos en los que participan menores de edad, representan una cantidad mínima entre los delitos que se cometen en el país. Más aún, son los niños, niñas y adolescentes las principales víctimas de la violencia. Estigmatizar genera más violencia.

En nuestro país ya se han endurecido las penas y se ha bajado de hecho la edad de imputabilidad. Existen hoy, en el Código de la Niñez y la Adolescencia, sanciones penales de hasta cinco años para  jóvenes,  desde los 13 años.

También se ha pactado entre todos los partidos políticos mantener los antecedentes de los menores de edad por lo que, más allá de poder reflexionar también respecto a este punto, es preciso aclarar que la propuesta concreta de la baja de imputabilidad no refiere  al mismo.

Nada de eso mejora la seguridad ni el clima de convivencia.

Lejos de pensar que no hay nada que hacer, vemos la necesidad de trabajar en el tema en forma responsable, generando cambios profundos y sostenidos.

Para eso es imperioso asumir que es la sociedad adulta la que tiene la responsabilidad en esta problemática y es quien debe velar por el respeto hacia los niños, niñas y adolescentes, desde una perspectiva de derechos humanos y responsabilidad colectiva.

Es claro que la toma de acciones en pro de cambios profundos y significativos suponen otros tiempos; en este sentido es fundamental recordar que las pretendidas soluciones inmediatas,  comprendidas desde un enfoque simplista, no resuelven ésta ni ninguna otra problemática social.

Es necesario trabajar con los niños, niñas y adolescentes desde un enfoque preventivo,  generando condiciones que les permitan situarse desde otra perspectiva desde la cual puedan gozar de sus derechos y asumir sus responsabilidades disminuyendo así la necesidad de delinquir y generando andamiajes que sostengan a estos sujetos, muchas veces vulnerados.

Es fundamental mejorar las instituciones existentes, buscar regímenes alternativos a la privación de libertad con medidas que permitan rehabilitarse, mejorar las condiciones de reclusión cuando ésta es inevitable,  comprometer en el proyecto a los agentes educativos, sociales y de la salud.

Tal como plantean las fuentes históricas y en particular la Mishná (libro de enseñanzas rabínicas compiladas en el Siglo III), debemos buscar “tikún olam”, reparar el mundo,  salvaguardando a aquellos que estuvieran en desventaja.

Y en lugar de culpabilizar y dirigir la mirada hacia afuera, pensarnos a cada uno de nosotros como miembros activos de esta sociedad y responsables de lo que en ella acontece.  Solo de esta manera podremos abordar el tema de forma crítica, desde la co-responsabilidad, comprometiéndonos TODOS. 

Casa de Cultura Mordejai Anilevich       Asociación Cultural Israelita J. Zhitlovsky

domingo, 11 de mayo de 2008

VUELVE EL KIBUTZ- Por Gavri Bargil



A mediados de los años 80 del siglo pasado, los Kibutzím de Israel entraron en una grave crisis económica. Esta crisis, causada principalmente por razones políticas, se sumó a una crisis ideológica que había comenzado anteriormente, pero había sido reprimida hasta ese momento.
La crisis política y económica originó una crisis demográfica que llevó al abandono de más de 50.000 "kibutznikim" durante los veinte años siguientes.

A principios de los años 2000 parecía que el ideal kibutziano, el cual había sido in ingrediente primordial en el desarrollo del Estado de Israel, estaba a punto de derrumbarse. Los Kibutzím se encontraban en una crisis existencial, y más de la mitad de ellos (aprox. 135 de un total de 276 Kibutzím) fueron declarados insolventes y se encontraron en peligro de disolución.

En la última década, la sensación del inminente fin del Kibutz se intensificó en la opinión pública y en los medios de difusión, un alto precio adicional para la "villa global" que habitamos.

Pero resulta que la cosa no fue así. Lejos de la opinión pública y de los medios de comunicación que la acompañan, se produjo en la última década una dramática revolución durante la cual el ideal kibutziano se transformó y adaptó al siglo XXI.
Hoy en día, a finales de la primera década del siglo XXI, el Kibutz vuelve a ser un componente central y dominante en la sociedad israelí y en el desarrollo del Estado de Israel.

El año pasado, el volumen de producción de la industria kibutziana totalizó 8 billones de dólares, aprox. un 11% de la producción industrial del Estado de Israel. La agricultura kibutziana, que representa un 35% de la agricultura nacional, generó un volumen de ventas de 1,5 billones de dólares. La contribución de los Kibutzím representa actualmente un 6% del producto nacional bruto del Estado de Israel. Cabe destacar que ello proviene de una población que representa un 1,7% del total de la población civil del país.

En el año 2000, la mitad de los Kibutzím se encontraba en peligro de disolución. Actualmente sólo 30 Kibutzím aún se encuentran en estado de riesgo económico, mientras que todos los demás se encuentran en vías de estabilización y crecimiento.

Paralelamente a la estabilización económica, vino también la estabilización demográfica: En los últimos tres años, los Kibutzím absorben más gente que la que los abandona. Durante años, no sólo que los Kibutzím no recibían miembros nuevos, sino que los miembros existentes abandonaban el Kibutz. En el último año, muchos Kibutzím han absorbido decenas de nuevos Javerím (miembros del Kibutz).

Si tomamos en cuenta que el 75% de los Kibutzím están ubicados en la periferia y en las zonas limítrofes al sur y al norte del país, es evidente que se trata de una recuperación realmente dramática, con significativas consecuencias para los intereses principales del Estado de Israel.

¿Cómo sucedió? ¿Qué fue lo que pasó dentro de los Kibutzím, que hizo posible este vuelco tan drástico?

Durante la última década, los Kibutzím llevaron a cabo una serie de cambios estructurales, que juntos originaron este vuelco y dieron lugar al dramático proceso de recuperación. Los valores fundamentales sobre los cuales el ideal kibutziano había sido fundado, aún siguen vigentes, pero su forma de implementación cambió, y ahora es más acorde a la evolución del tiempo. El nuevo pensamiento, y el afán de reconstruir el Kibutz de manera tal de generar una mejora en la situación económica y atraer nuevamente a los jóvenes dio lugar a un equilibrio más correcto de los valores de la ideología kibutziana.

Ante todo, el sistema administrativo fue objeto de una reforma de base: En el pasado, todas las decisiones, tanto aquellas de carácter social como las de carácter comercial, eran tomadas conjuntamente por todos los miembros del Kibutz, como expresión de igualdad, principio supremo del Kibutz. Hoy en día, negocios por un lado y comunidad por el otro. La comunidad continúa manejándose según el mismo principio de participación de todos los miembros en la toma de decisiones, pero los negocios se rigen por los criterios profesionales generalmente aceptados en el mundo.

El mercado laboral también sufrió cambios: En el pasado, todos los "Javerím" trabajaban en el marco del Kibutz y en base a las necesidades del Kibutz, mientras que hoy en día, los "Javerím" son profesionales, y el 35% de ellos trabajan en profesiones libres, fuera del Kibutz. Este cambio forma parte del equilibrio generado entre la importancia del trabajo en sí y la importancia del sustento y del afán de autorrealización, en contraste con el pasado, en el que predominaban las necesidades colectivas.

Otro cambio se manifiesta en la provisión de seguridad personal a cada miembro del Kibutz: Antes, se acostumbraba que ningún miembro poseía bienes propios, sino que todo pertenecía a la comunidad. Como consecuencia del cambio operado, hoy en día hay una tendencia a asegurar derechos jubilatorios personales y en algunos Kibutzím las viviendas son registradas a nombre de los "Javerím".

El cambio principal que más influyó en la ideología kibutziana fue, quizás, la transición del ideal de igualdad total a igualdad básica. Si anteriormente el Kibutz aspiraba a la igualdad total entre sus miembros, actualmente existe una relación entre el sustento y los ingresos de cada miembro, y el presupuesto que éste recibe a fin de mes. Esto se logró por medio de la imposición interna de altas contribuciones tributarias a aquellos miembros que ganan sueldos más altos, para evitar la disparidad dentro de la comunidad. También se ha generado una red de seguridad, que asegura que ningún miembro de la comunidad caiga, y que aún quien, por cualquier motivo, no recibe un salario aceptable, pueda recibir un complemento, de los fondos colectivos recolectados de la contribución interna de los "Javerím".

El nuevo Kibutz conserva los valores fundamentales de la ideología kibutziana de hace 100 años, pero generó un equilibrio más apropiado entre los mismos: Si en el pasado practicamente no cabía la idea de la voluntad propia frente a la voluntad colectiva, hoy en día se da más cabida al individual y a la familia, frente al lugar en la comunidad.

El Kibutz del siglo XXI no es el mismo Kibutz de 100 y 50 años atrás, pero aún es una forma de vida que representa un ejemplo de sociedad justa, igualitaria y solidaria, más que cualquier otra sociedad occidental.